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INFORMACIÓN DE LA PROVINCIA DE TALARA
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PERFIL URBANO DE LA
PROVINCIA DE TALARA
Ubicada en la
zona noroccidental de la región Piura, Talara es una de las provincias de
menor antigüedad, después de Sechura. Creada por Ley Nº 12649 del 16 de
marzo de 1956.
Su nombre
parece tener origen español, pues se dice que un descendiente de don
Alfonso Fernández de la Cueva, dueño del señorío de Fuentes de
Andalucía y de la Castilleja de Talara, en España, llegó al Perú y
administró una encomienda por estos parajes, bautizando el lugar con el
nombre de Talara, debido a la semejaza de la punta que existe por estas
latitudes, con la que había en aquella propiedad andaluza.
De la Villa de
pescadores, que fue en sus orígenes, Talara se ha convertido en una de
las más importantes ciudades del país, con todas sus virtudes y
problemas. Hablar de Talara es hablar del petróleo en el Perú. Su
evolución como núcleo urbano guarda estrecha relación con la actividad
industrial petrolífera.
Hacia 1863, se
remonta la antigüedad del primer pozo de petróleo perforado en los
campos de la Brea y Pariñas, iniciándose con este hecho un prolongado y
lento proceso socio-económico, en cuyo marco los hombres y las mujeres de
Talara, fueron modelando el futuro, venciendo las adversidades del tiempo
y del medio ambiente, así como haciendo frente a los abusos y a la
política de explotación que -desde 1914- comienza a instaurar en esta
parte del suelo peruano la International Petroleum Company, cuando
adquiere los derechos de arrendamiento de la London & Pacific
Petroleum.
La situación
planteada por la presencia de la empresa canadiense, subsidiaria de la
Standard Oil Company, que se amparaba en el inexistente laudo de 1922,
concluye el 9 de octubre de 1968, cuando la Fuerza Armada, cumpliendo un
mandato constitucional, ocupa las instalaciones de la refinería y toma
posesión del complejo industrial, en actitud soberana que marca el inicio
de una nueva etapa histórica en la vida de Talara, como pueblo y como
ciudad.
Al echar una
mirada al pasado de Talara, es justo meditar y rendir homenaje a todos
aquellos que, viniendo de otros lugares, vecinos o distantes, llegaron a
estas tierras llenos de fe, sin más armas que su voluntad y su fuerza de
trabajo, atraídos por la explotación del petróleo y que al dejar sus
vidas entre los arcillosos cerros que circundan la ciudad y sus campos, se
constituyeron en los verdaderos gestores de la imagen y dimensión
actuales de la capital petrolera del Perú, en cuya dinámica se conjugan
los esfuerzos y energías de los obreros con la creatividad y
conocimientos de los técnicos, no sólo en el área específicamente
petrolífera, sino en otros terrenos afines o complementarios, todos ellos
importantes para el progreso material y la superación espiritual de la
población.
La ciudad de
Talara está ubicada a la orilla del mar a escasos 30 metros en algunos
sectores. Enclavada en el desierto, está rodeada por quebradas altas,
siendo ellas las de Pariñas, Yale, y el Acholao, que con sus cerros la
protegen por el norte, sur y este, respectivamente. Su altura es de 15 metros sobre el nivel del mar.
La Bahía en el
litoral, está limitada por la Punta Malaca y la Punta Talara, presentando
un mar de aspecto calmado.
El terreno
sobre el que se levanta la ciudad de Talara, es llano, limitado por las
quebradas arriba mencionadas. Su tierra es arenosa y bituminosa, presente
en algunos sectores propiedades más o menos plásticas, particularmente
en los cerros que la circundan.
(Fuente:
Guía Documental de Talara)