PIURA ANTES DE
LA CONQUISTA ESPAÑOLA
La historia regional tiene aún mucho por descubrir. Piura, desde su
primer asiento tras la fundación en Tangarará vivió una etapa de cambios
constantes por los problemas climatológicos hasta ubicarse en el Chilcal
el 15 de agosto de 1578. Sin embargo, mas allá de ese pasado hispano que
caracteriza a Piura, antiguas culturas se desarrollaron en su territorio
costeño y también en el serrano. Los huayacuntus de Huancabamba y Cajas;
los tallanes en Sullana, Paita, Sechura; los vicús en la zona de
morropón, son historias parciales que pueden dar totalidad a esa
piuranidad que se requiere para mirar el futuro en la grandeza que
quieren y desean sus hijos.
Según la introducción del
libro "Tambogrande, la historia de Piura en el siglo XVI",
expresa que Marcos Jiménez de la Espada, erudito bibliófilo español,
compilador de las famosas Relaciones Geográficas de Indias, atribuye al
conquistador Juan Salinas de Loyola la autoría de la temprana Relación
de la Ciudad de Sant Miguel de Piura, redactada en España en 1571 a
solicitud de Juan de Obando, visitador del Consejo de Indias.
Una de las informaciones que
contiene esta Relación de 1571, es que en Piura existían hasta tres
naciones indias, presumiblemente de distintas procedencias.
Una, pudo ser la de los
Tallanes, otra la de los indios de las serranías mucho mas incaizados que
los costeños; y la tercera pudo ser foránea, tal vez, conformada por
mitimaes de lejanas tierras, que de cualquier forma echaron raíces en
tierras piuranas:"
"En términos de la
dicha ciudad hay tres naciones de naturales diferentes en la habla y en
los nombres - nos dice el cronista- Y cada una de las dichas naciones
tenía sus provincias por sí y territorios y límites conocidos y
señalados. Y cada una de las dichas provincias de naturales tenía su
lengua diferente de las otras y que no se podían entender sin
intérpretes, que como contrataban unos con otras, había muchos que se
entendían".
En la descripción de esos
indios, empero, la Relación sólo hace distinción entre costeños y
serranos, con mejor detalle para los últimos, lo que se condice con lo
anotado con varios de los cronistas: "Los indios naturales de la
sierra son muy bien agestados y de buen entendimiento y policía, en lo
cual todo hacen mucha ventaja a las otras naciones, que son Yungas, que
habitan en los llanos; y asimismo son más hombres y para más trabajo, y
viven en tierra sana, y así tienen vidas más largas, lo que en los otros
es todo lo contrario". Es que en la serranía, a decir del
historiador Luis Guzmán Palomino, quien ha desarrollado un análisis sobre
la Relación de la ciudad de Sant Miguel se impregnó la huella de la
civilización inca, pero asimismo, porque en la serranía la naturaleza
condicionó formas de vida diversas, convirtiéndose en hombres que en
todo momento buscaron superar las adversidades naturales. Situación
diferente se dio en la zona yunga, donde las facilidades naturales,
influyó en la pasividad del poblador costeño.
En el caso de la costa fueron
actividades principales la pesa, recolecta y un incipiente comercio, en
tanto que la agricultura y ganadería se acentuaron en la serranía. A
decir de los descrito: "Que todos generalmente sabían hacer lo que
era necesario para sustentar las vidas humanas, así en labranza como en
hilar y tejer y hacer ropa y calzados. Y que la cuenta que tenían eran
por unos nudos en unas cuerdas (quipus) por donde conservaban en la
memoria todas las cosas de que podían tener cuenta y razón; y esto los
serranos mucho más que los Yungas de Los Llanos".
El caso de los Yungas, se
compensó con un desarrollo del arte náutico y su prosperidad en el
comercio, que se truncaron por la presencia hispana, quien monopolizó
ambas actividades.
En la Relación... se indica
sobre el gobierno político, coligiéndose de la narración, que en la
cúspide estaban "los capitanes puestos por Incas, señores naturales
de este reino". Nobles aristócratas cusqueños, conocidos como
orejones, gobernaban la provincia entera, incluidas sus zonas de costa y
de sierra. Y por debajo de ellos, en una posición intermedia, existían
curacas locales, uno por cada pueblo, "muy temidos y
obedecidos". Parece ser que al desatarse la guerra dinástica y de
panakas, entre las élites representadas por Huáscar y Atahuallpa, los
curacas costeños se enrolaron con Huáscar y los de la sierra con
Atahuallpa. El victorioso Atahuallpa ordenaría por ello una severa
represión en Los Llanos, nombrando por gobernador al príncipe Maicavilca
o Sikinchara, temido y odiado por los Tallanes. Los curacas yungas,
enriquecidos por el comercio, parece ser que establecieron la propiedad
privada, evideciándose una tendencia hacia el feudalismo: "En
algunos valles yungas tenían por propias las tierrasy heredades que
había los y las daban a los indios por manera de arrendamientos, para que
les acudiesen con cierta parte de lo que en las dichas tierras cogiesen; y
no había indio particular que tuviese propiedad propiedad de la tierra;
esto en los valles de los llanos y yungas, como esta dicho".
Según la Relación, que
analiza el historiador Guzman Palomino, se evidencia que en las
localidades incaizadas hubo "tierras señaladas para el sol y
ganado". Los primeros cronistas incluso, se dice, se habrían
espantado de la gran cantidad de de bastimentos que hallaron reunidos en
las colcas piuranas. Todo ello fue arrasado al igual que las huacas y
adoratorios, saqueados por los españoles.
LA MOVILIZACIÓN DE PIURA,
DESDE SU PRIMER ASIENTO.
DE TANGARARA AL CHILCAL
Tangarará,
caserío del distrito de Marcavelica de la Provincia de Sullana, es el
lugar que mencionan los cronistas, cuando se refieren a la primera ciudad
en América del Sur, fundada por el conquistador Francisco Pizarro, con el
nombre de San Miguel, cuya fecha es imprecisa por la inexistencia del acta
fundacional. Las investigaciones realizadas hasta el momento, no han
demostrado la exactitud de la fecha de este acontecimiento, aunque a la
luz de los aportes de los cronistas Francisco Jerez, Cristobal Mena,
Miguel de Estete, Diego de Trujillo, Pedro de Pizarro, Cieza de Leon, este
hecho se encontraría entre el 15 de julio al 15 de agosto de
1532.
Tomando las
referencias de Jerez en "La Relación de la Conquista del
Perú", los españoles parten de Tumbes el 16 de mayo de 1532, y
según hipótesis planteada por el historiador piurano Enrique del Carmen
Ramos, estos habrían fundado San Miguel, el 15 de julio, fecha que hasta
hoy, se toma para las celebraciones oficiales.
Otros
estudiosos como Raúl Porras Barrenechea y Ricardo Vegas García, ubican
el hecho el 01 de diciembre, en tanto que el padre Rubén Vargas Ugarte
considera que la fundación se produjo entre fines de agosto y la primera
quincena de septiembre. Miguel Maticorena Estrada, concluye que este
histórico hecho, se produjo entre el diez y el dieciocho de agosto de
1532.
Maticorena
Estrada, es un destacado historiador piurano y actual docente de la
Universidad Mayor de San Marcos, toma como fuente de análisis el libro de
fundiciones que llevaba el tesorero Alonso Riquelme en donde se anota
"fundición que se hizo en la ciudad de San Miguel... el 19 de agosto
de 1532 se abrió la Casa Real de la fundición de esta dicha ciudad por
acuerdo del Comendador Francisco Pizarro y lugarteniente capitán general
y gobernador en estos reynos de la nueva Castilla por su Majestad y por
ante mi Antonio Navarro contador y Alonso Riquelme tesorero oficial de su
Majestad y García de Salcedo veedor oficial de su Majestad y en presencia
de Francisco de Xerez escribano de minas..."
Traslado de
San Miguel al Valle del Piura
Tangarará no
fue para los españoles, el lugar adecuado para asentarse definitivamente,
por las condiciones adversas, que devinieron en enfermedades para los que
poblaron inicialmente la primera ciudad fundada, decidiéndose trasladarse
hacia la margen derecha del río Piura,en el lugar denominado hoy como
Piura la Vieja, adoptando en este traslado el nombre de San Miguel
de Piura. Este hecho se produjo, según hipótesis, el año 1534.
El traslado de
San Miguel al Valle del Piura, fue ordenado por Diego de Almagro. Juan Paz
Velasquez, quien ha escrito con prolijidad sobre el tema, deduce que el
acontecimiento debió suceder después de octubre de 1534, pero antes de
diciembre del mismo año, ya que el segundo socio de la conquista llegó a
Pachacamac en los últimos días de diciembre de 1534. El Cronista Cieza
de Leon, a su paso por Piura La Vieja en 1547 hace una detallada mención
del poblado, mencionándose la poca estima con que era tenida, debido a
que "es algo enferma, a lo que dicen los que en ella han vivido,
especialmente de los ojos; lo cual creo causan los vientos y grandes
polvos del verano y las muchas humedades del invierno". Excepto las
descripciones de los cronistas, también sobre este lugar no existen
documentos fundacionales.
San Francisco
de Nueva Esperanza
De Piura la
Vieja, ubicada en la jurisdicción actual de Morropón, San Miguel de
Piura, siguió en sus periplos trashumantes trasladándose al puerto de
Paita en 1578, luego de haber soportado un fuerte proceso migratorio hacia
Catacaos, Amotape y Paita, dejando desabitado el segundo asiento.
Sin embargo,
era de esperar que en su tercer asiento, San Miguel de Piura, iba a
enfrentar sino similares problemas, al menos otros les serían
perjudiciales para encontrar normalidad en los residentes de este pueblo.
El nombre de fundación fue de San Francisco de Buena Esperanza. La falta
de agua, leña, sembríos y por los peligros generados por los piratas,
obliga a los pobladores de San Francisco a solicitar su traslado cuando
gobernaba Francisco de Toledo.
Correspondió
al Virrey don Fernando Torres y Portugal Conde del Villar, conmovido por
las dificultades de los pobladores y sin solicitar la aprobación del Rey,
autorizar la traslación de San Miguel al sitio donde se ubica actualmente
la ciudad, es decir en el Chilcal, en las proximidades de la represa india
de Tacalá en el Valle de Catacaos, tomando el nombre de San Miguel del
Villar.
Fundación
definitiva
La Fundación
definitiva de Piura si se encuentra debidamente documentada. En el libro
"La Fundación de Piura, Acta Capitular, Provisiones y
Ordenanzas", publicamos todos los autos sobre la reedificación y
fundación de San Miguel de Piura, a su asiento definitivo en el Chilcal o
Valle de Catacaos.
La fundación
definitiva de San Miguel de Piura del Villar, se realizó el 15 de agosto
de 1588, "tomó en todos sus terrenos y jurisdicción que son desde
el pueblo y Valle de Pacora y Jayanca, por la parte y términos de los
Valles que dicen de Trujillo y de allí subienmdo a la sierra de Penachi,
Salas y Huarmaca y Huancabamba, provincia de Cajas y Ayabaca, que confinan
con términos de Jaén, Loja y a Poechos, Maricavelica y Motupe, Máncora
y Pariñas, tumbes y solana, hasta dar a la Costa de este mar del Sur,
prosiguiendo por ella hasta la Punta de Guja, y prosiguiendo hasta los
confines, costa de los dichos pueblos de Jayanca y Pacora que confinan en
la dicha y Valle de Trujillo"
En las
Ordenanzas que se dieron reglamentando la vida de los piuranos, se
constata que San Miguel de Piura del Villar, se ubicó en un mejor lugar,
que se proveyó para evitar conflictos con los indios de Catacaos,
encontrando lo que en Paita les era de mucha falta, como el agua, la leña
y otros elementos que hacen de un lugar, un sitio adecuado para convivir
en armonía con la naturaleza.
Ejecutor de la
fundación definitiva de San Miguel fue el visitador " de los llanos
desde el puerto de Payta hasta esta ciudad de los Reyes" JUAN DE
CADALZO SALAZAR, quien por provisión de D. Fernando de Torres y Portugal
Conde del Villar, Visorrey Gobernador y Capitán General de los reynos del
Perú, ordenó el traslado de los vecinos de la ciudad de Payta al Valle
de Catacaos, tras escuchar y recibir las súplicas prolongadas, de los
pobladores de San Francisco.
Piura y las
demarcaciones coloniales
Al inicio de la
colonia, Piura dependía en lo político de la Real Audiencia de Lima.
Nicole Bernex de Falen y Bruno Revesz, en el Atlas Regional de Piura, hace
una sinopsis sobre la demarcación inicial, tomando como referencia la
descripción de la ciudad de Piura publicada por Jimenez de la Espada en
las "Relaciones Geográficas de Indias", precisándose como
límites por el Norte con la ciudad de Guallaquil, por el Sur con la de
Truxillo y por el Este con la ciudad de Loxa, Valladolid y Jaen.
En lo
eclesiástico, Piura dependía de la Diócesis de Quito hasta el inicio de
siglo XVII al pasar a la jurisdicción de Trujillo. |