|
Letra : Enrique del
Carmen Ramos
Música:
Elevemos, piuranos, el himno
franco, noble,
entusiasta y viril,
de quién marcha
afanoso a la cumbre
donde viera la gloria
lucir.
Ya no es Piura, la
ñusta escondida
en las breñas de
agreste región;
es matrona que besan
los mares
y coronan los rayos
del sol.
Piura, Pirhua, Pirúa,
es la misma
que a la Patria su
nombre legó
y al Perú, porque
surja, le brinda
de sus senos el jugo
de amor.
Bosque y sierra al
levante azulado,
a su planta el
pacífico mar,
rumorosas corrientes
al Norte,
y en el Austro sus
rocas de sal,
rico marco a su
tierra le forman
cuyo seno variado y
feraz,
a caricias del agua,
da el fruto
que el trabajo le
colma el afán.
Sus crepúsculos
bellos no tienen
quien les pueda
servir de rival;
y embriagada en color
la pupila,
el artista aquí
puede soñar.
Claro el sol,
plateada la luna,
en sus noches, los
astros de paz,
luz tan diáfana y
pura despiden,
que semejan fulgor de
cristal
¡Piura! es ella la
noble señora,
del Perú centinela
boreal
que, los brazos
abiertos a todos,
franca a todos la
mano les da;
mas no atente a la
Patria ninguno;
los piuranos
¡Alerta! dirán;
y un Junín y un
Angamos responden
que ellos saben morir
o triunfar. |