Nació
en Paita en 1912, realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas
Artes y ha expuesto repetidas veces en Lima y el extranjero, tomando
parte también, como integrante en los envíos de grupo peruano a las
grandes bienales internacionales a las que concurrió el Perú como
expositor, con los mas calificados y representativos pintores
nacionales.
Aunque por su edad se le debería considerar entre
los pertenecientes a la generación del 40, en realidad su incorporación
a la vida artística es algo tardía pues comienza a figurar en
exposiciones personales y colectivas, hacia 1950. Desde ese hito
cronológico pertenece, pues a la generación que se destaca en la década
del 50. La pintura de Sánchez ha seguido una evolución paralela al
desarrollo de la pintura local.
Primero trataba temas de bodegón, dentro de la
técnica general importada por la presencia de Ricardo Grau, en Lima.
Posteriormente se interesa por el paisaje aledaño especialmente marinas
con limites de caletas y costumbres pesqueras.
Mas tarde, cuando la abstracción se impone en
nuestro medio, él también se incorpora a esa manera en la que presenta
versiones personales con un manejo del colorido y los signos formales de
íntima y particular versión. Sánchez es un abstracto lírico para el cual
el color y las formas son pretexto con los cuales plasmar un sentimiento
de la expresión libre, autónoma, con ciertos ribetes de dramatismo,
patentes en el uso de un colorido en el cual los rojos sangrientos
llevan la voz cantante.
Otro de los aspectos interesantes de este pintor
es su labor pedagógica. Incorporado desde hace muchos años al cuerpo de
profesores de la Escuela Nacional de Bellas Artes, ha desempeñado su
cometido con eficiencia, contribuyendo a la formación técnica y
conceptual de las promociones surgidas de ese centro de estudios
artísticos en los últimos veinte años. Su deceso fue en el año 1981.