Autobiografía
y remembranzas de su obra literaria
Mis
señas de identidad y la relación completa de mi obra narrativa y ensayística
se encuentran en mi último libro, Celebración de la Novela (Peisa,
1996). Mi nombre completo es Miguel Gutiérrez Correa. Mi primera novela,
El viejo saurio se retira (Editorial Milla Batres), tiene un problema de
edición: no figura el año de salida del libro, ¿1968?, ¿1969?. Esta última
fecha es, según mis cálculos, la más probable. No puedo precisar en este
momento el número de páginas de cada uno de mis libros, salvo de La
Violencia del tiempo que en su primera edición (hasta el momento existen
dos ediciones) salió en tres tomos y un total de 1165 páginas. Por las
especiales circunstancias en que se editó esta novela, el texto adolece de
una serie de defectos e incluso de un vacío debido a una especie de censura.
Espero, en una tercera edición, reestablecer el texto original. El viejo
saurio se retira se editó con una serie fotográfica de Carlos Domínguez.
Aunque las fotos son sí mismas excelentes no corresponden al escenario de la
novela y los niños y adolescentes allí retratados son de estratos sociales
diferentes al de los niños y muchachos de mi ficción. La publicación de las
fotos fue responsabilidad exclusiva del editor, pues cuando se preparaba la
publicación yo me encontraba trabajando en una ciudad de la sierra. En
cambio, La destrucción del reino fue concebida y escrita a partir de
un grupo fotográfico titulado Monte de los Padres, obra del experto y
fino fotógrafo piurano (residente en Suiza) Julio Olavarría. La novela en la
que estoy trabajando en la actualidad está relacionada con otro sugestivo
conjunto fotográfico de Julio Olavarría, aunque esta vez la relación entre
el texto y las imágenes será muy diferente a la experiencia anterior. Por
último, relatos y capítulos de mis novelas han sido traducidos al inglés,
francés y alemán.
Experiencias y Piura
En la segunda parte de Celebración de
la novela se puede hallar respuestas amplias
y detalladas al problema de mi vocación literaria. El tema de fondo de toda
mi narrativa es la exploración de la condición humana. Pero la condición
humana no se da en abstracto sino que se manifiesta y concreta en sus
diferentes formas dentro de ciertos límites espaciales y temporales. todas
mis novelas, incluso las más exclusivamente piuranas, como El viejo
saurio se retira y Hombres de caminos,
se abren a espacios más vastos. La
violencia del tiempo se desarrolla en Congorá,
Piura, Lima, la costa sur y la sierra, España y Francia. En cuanto a
Babel, el paraíso se desarrolla en un espacio
simbólico que implica la humanidad entera. Ahora bien: como la de muchos
novelistas con sus respectivos lugares de nacimiento, mi relación con Piura
es compleja y contradictoria. Siento un amor entrañable, profundo por mi
tierra. Amo la tierra misma; el despoblado, el tablazo, las playas, las
tierras altas, sólidas y pedregosas y el desierto con su universo de arenas.
Amo sus olores y sabores. Amo ciertas calles y casas de mi ciudad y de otros
pueblos. Amo a la gente modesta y pobre a la que considero mi propia gente.
Y amo, sobre todo, su lenguaje. Pero, en cambio, detesto el racismo no
demasiado embozado, el machismo, el conservadurismo no sólo político, la
cerrazón social que semeja un sistema de castas, la indiferencia y aún
hostilidad frente a la cultura, la soberbia y el exclusivismo aldeano, males
y vicios deplorables que, por desgracia, se extienden a todos los sectores
sociales, si bien el paradigma proviene de las clases privilegiadas, cuyos
linajes de manera abusiva se arrogan la representatividad del supuesto
espíritu piurano
De la contienda de estos sentimientos procede
en gran parte el tono de vida que tienen todos mi libros, porque siempre he
sido - y lo seguiré siendo- u marginal en mi propia tierra, lo cual no
quiere decir que no haya tenido y tenga algunos excelentes y queridos amigos
que proceden de las diferentes clases sociales. Supongo que yo hubiera sido
escritor naciese donde naciese. Pero me es difícil imaginarme naciendo y
creciendo en una tierra que no sea la tierra piurana, lo cual es una dicha,
un privilegio y también una fatalidad.
Importancia
de la Literatura
La
literatura plasmada en una de sus formas: La novela, constituye el centro,
el eje de mi vida. Desde que siendo un pre-adolescente descubrí esta
vocación, me prometí organizar mi vida de tal manera que lograse una
determinada situación que me permitiese escribir con libertad e
independencia. Todas las actividades que he realizado para ganarme la vida
han estado supeditadas, subordinadas, a esta pasión convulsiva que yo llamo
"el imperativo creador". De ahí que no he apetecido ni el dinero o el poder
y ni siquiera la fama o gloria. Por eso, el único drama que existió en mi
vida fue cuando, durante un considerable período, dejé de ser leal a mi
vocación al pretender ponerla en el mismo nivel del llamado requerimiento
o compromiso social. La única manera en que un novelista puede servir a
su pueblo es escribiendo novelas, pues si es veraz y tiene el coraje
suficiente, sus obras contendrán todo lo humano existente. ¿Cuál es mi
gratificación como novelista?. El maravilloso momento de la escritura del
libro. Nada puede compararse con este orgasmo intenso y prolongado que se
experimenta en el acto de escribir. Lo que viene después es secundario y aún
insignificante.
Procedimientos creativos
Cada
novela es una aventura diferente, de modo que el lenguaje, la estructura y
los procedimiento técnicos deben estar al servicio de la historia que se
quiere contar. en La violencia del tiempo -una novela que contiene
varias novelas- he utilizado los más variados recursos que se funden en lo
que acaso sea el tema central del libro: el aprendizaje mismo del acto de
narrar. Aparte de las dos formas básicas de narrar -el relato panorámico y
el relato escénico- he utilizado monólogos interiores, soliloquios, diarios,
cartas, memorias, dramatizaciones. También el uso del lenguaje responde a
registros diversos. Hay dos normas básicas: el lenguaje estándar y el
lenguaje coloquial. De la primera forma hay varias muestras: el Diario de la
peste del doctor Gonzáles, por ejemplo, o las "cartas" del señor Bauman de
Metz. Y también existen variedades en la segunda forma: el discurso de don
Juan Evangelista Chanduví Mechato, es uno de ellos, o el habla de los
distintos personajes de Congorá. He dicho que la Violencia del tiempo
es una novela de novelas: hay novelas históricas y pastiches de novelas
históricas, hay novela de aprendizaje de Martín Villar, hay novelas
existenciales del padre Azcárate, el doctor Gonzáles, Francois Boulanger y
Bautman de Metz. Algunas de estas novelas, además, asumen características
diferentes. Por ejemplo, el episodio de la Comuna de Paris está concebido
como una novela de espionaje, Babel, el paraíso corresponde a una
estética completamente diferente y se manifiesta en el lenguaje, las
técnicas y estructura. Mi estilo es la diversidad de estilos. En la novela
que estoy escribiendo el procedimiento central se basa en la forma de
memorias.
Literatura regional o nacional
Una
obra literaria artísticamente lograda no pertenece a ninguna región: es
universal. ¿Quién recuerda la aldea en que tiene lugar los hermanos
Karamazov?. El Dublín de Joyce no es el Dublín real: es un espacio mítico,
como lo es el Colegio Militar Leoncio Prado en la Ciudad y los perros
o el Chimbote de Zorro de arriba, zorro de abajo de Arguedas. La
única justificación de esta antinomia supuesta entre la literatura regional
vs literatura nacional sería la existencia de lenguas en contienda, como,
por ejemplo, la literatura catalana frnte a la literatura
castellana. Olvidémonos de estas diferenciaciones más bien aldeanas. que
nuestras obras no sólo expresen dramas piuranos, sino dramas universales
de la condición humana. (La Narrativa Contemporánea en Piura, Sigifredo
Burneo Sánchez; Sietevientos Editores, 1997) |