GENERALIDADES
Las
Lagunas de las Huaringas o Huarinjas, es uno de los lugares más
atrayentes y atractivos de la provincia de Huancabamba, ubicada en la
cordillera de Huamaní, a 3,950 metros sobre el nivel del Mar.
Concurridas durante todo el año, recibe visitantes del Perú, Ecuador,
Colombia y otros países, que conocen de sus bondades esotéricas.
Huaringa, es palabra aymara, que
significa Huari o líquido espeso, o también Dios de la Fuerza, en
conjunción que el término Inga, su significado podría interpretarse como
el agua o laguna del Inga, o también el Dios de la Fuerza del Inga. La
tradición esotérica, de esta parte del Perú, es milineria y así se
desprende de las descripciones de los cronistas, y de viajeros que
visitaron este lugar a través del tiempo.
Huaringas, es el complejo de lagunas que
se distribuyen por toda la cordillera, aunque las más conocidas son las
del Shimbe y la Laguna Negra. Para acceder a a estos lugares, debe
hacerse acompañado de "los brujos", que son personas que se dedican al
arte del curanderismo y que reciben el legado de generación en
generación. Se dice que las aguas gélidas de las Huaringas, tienden
propiedades curativas y a través de los ritos que desarrollan "los
brujos", se ha logrado curar de salud, males de amor y pobreza a miles
de visitantes a través de todos los tiempos.
LAGUNA DEL SHIMBE
La laguna del Shimbe, es la más visitada
y también la más grande de todas las que se ubican en la cordillera de
Huamaní. Según, Miguel Justino Ramírez que ha escrito sobre Huancabamba,
expresa que en el archivo parroquial, existen manuscritos donde se le
identifica a esta laguna con el nombre de Siviricucha. Tiene forma de
semicírculo y su largo se presume es de seis kilómetros; aunque su
profundidad es variable, puede llegar hasta los cien metros. Se
encuentra a una altura de 3,818 metros sobre el nivel del mar.
De esta laguna nace el río que cruza la
ciudad. Antiguamente se le conocía como río Grande y hoy sólo como
Huancabamba. Es de fácil acceso. Si se viene de otro lugar, paso
obligado constituye la ciudad de Piura, de donde parten las unidades
móviles que en ocho horas, transportan al viajero hacia la capital
provincial. Muy rara vez, llegan visitantes con fines de investigación o
fines únicamente de recreación y esparcimiento, aunque el medio ambiente
lo permite. El fin fundamental que lleva a una persona a recorrer este
singular paisaje, es el de buscar la sanidad que las formas científicas
y modernas no lo han podido lograr.
Desde la ciudad, una trocha carrozable
transporta al visitante hacia los caseríos de San Antonio o Salalá. El
lugar está en relación al "brujo" o curandero responsable de conducirlos
por estos misteriosos caminos y además circunstancial sanador de los
problemas que ha llevado al visitante al lugar. Otros lugares de destino
previo, pueden ser Jicate, Huancacarpa, Cajas, Yumbe, Huamaní, sin
embargo el acceso se dificulta más.
LA
LAGUNA NEGRA
Es considerada como la Laguna Sagrada por
excelencia. Es la preferida de los "brujos", aunque su acceso es más
dificultoso. Se encuentra a 3,957 m.s.n.m., y los burjos la utilizan
para realizar sus operaciones, que consiste en el baño del "paciente",
florecimiento y otros ritos que tienen que ver con el arte del
curanderismo. Da nacimiento al río Quiroz. El paisaje de todo el
complejo de lagunas es edénico. La flora y la fauna de la cordillera, el
pasar sinuoso y variable de las nubes, el páramo que envuelve el
ingreso, el sol que quema y que se esconde, dan ese halo de misterio que
tanta atracción causa a los visitantes.
OTRAS
LAGUNAS
Decíamos que las Lagunas de las Huaringas,
comprende toda una red de grandes y pequeños lagos que se ubican en la
Cordillera de Huamaní. La del Shimbe es la de más fácil llegada, y
laguna Negrea, quizá es la de más difícil acceso, más no son las únicas,
otras lagunas tienen méritos propios y sólo son visitadas por "brujos"
que conocen la geografía de la cordillera, y que llegan con pacientes
más difíciles de curar.
Entre las otras lagunas que se ubican en
el Complejo de las Huaringas, podemos mencionar, Las Arrebiatadas; del
Pozo Claro y de las Arrebiatadas cuyas aguas contribuyen con la
formación del río Quiroz y además se van a la cuenca del Pacífico; en
sentido contrario al río Grande, cuyas aguas se desplazan hacia el
Atlántico. En muchos casos, laguna tras laguna se alimentan entre sí, a
través de hermosas cataratas, como sucede con la Condor - Huac, Peña
Blanca, La Colorada, la Pampa Blanca del Corcovado y las Arrebiatadas.
Encontramos asimismo, las lagunas de Los
Luceros o Palanganas Grandes, que tienen el agua irisada. La laguna de
Los Relámpagos; la de los linderos de Sapalache; la de las Barbacoas,
llamadas también de los Amarillos, por el color amarillento de sus
aguas. La laguna del Toro, las Palanganas o Lagunas del Rey Inga, y en
las cuales se cree que se bañaba el Inga. La laguna de los Patos y la de
El Pozo Claro, son entre otras, repositorios naturales de aguas, que la
cultura andina les atribuye virtudes curativas y que el mundo, con todos
los cambios cibernéticos que ofrece, aún las mira como parte de una
realidad que no fenece y que más aún se mantiene.
PROPIEDAD MEDICINALES DE LAS LAGUNAS DE LAS HUARINGAS
Periodistas de medios de comunicación
televisiva, escrita o radial, en diversos tiempos, han destacado lo
mítico de las lagunas y los poderes de sanidad que se les da. La
práctica de la "brujería" o "curanderismo" como le llaman otros, es tan
antigua como la población misma que puebla la provincia de Huancabamba.
Visitantes ilustres como Antonio Raymondi, Humboldt, entre otros
extranjeros y también escritores propios, han descrito las bondades de
este prodigio de la naturaleza.
Los beneficios curativos que se le otorga
a las Huaringas, no solo es a sus lagunas, es su variada y original
flora, cuyos valores curativos son conocidos por los "brujos" o
"maestros". Es conocida también la presencia de "brujos" de otras
localidades del país y del extranjero, que concurren hacia los
residentes en la Cordillera de Huamaní para iniciarse en los ritos y
para perfeccionarse.
Miles y miles son las historias que se
cuentan sobre las propiedades misteriosas y curativas de las Huaringas.
El ritual comprende el baño en las aguas de las lagunas, que debe asumir
todo el mal del cuerpo y del alma y dotarle de nuevas energías. El
florecimiento es el complemento de "la mesada" que realiza el brujo en
un lugar diferente a las lagunas, casi siempre cerca a sus viviendas. A
veces el baño en las lagunas es primero y después "la mesada". Puede
suceder lo contrario, todo depende del día y la hora de llegada a
Huancabamba.
LLEGAR A LAS HUARINGAS
Para llegar a las Huaringas, desde otros
lugares, se parte desde la ciudad de Piura, capital de la región del
mismo nombre. Varias empresas ofertan el servicio de transporte, que
generalmente tienen horario matutino y vespertino de salida. Se
desplazan hacia el oeste, cruzando pueblos como Buenos Aires,
Carrasquillo, Canchaque, San Miguel del Faique, Quispampa, para llegar
entre 7 u ocho horas a la ciudad de Huancabamba.
Huancabamba, es un hermoso valle que se
encuentra a 1,970 metros sobre el nivel del mar y tiene un clima
variado. Frío en los meses de enero, febrero, marzo, abril, templado en
los meses siguientes. La vista de la campiña es sensacional, con sus
sembríos de trigo, papa, oca, olluco en las laderas de los cerros y que
de lejos simulan un cartón de ajedrez. La ciudad tiene un Terminal de
embarque y desembarque y varios hostales y hoteles que brindan
alojamiento a los visitantes a precios económicos.
Es en esta ciudad, donde se programa la
visita hacia las Lagunas, contratando con el guía que los conducirá
hacia el "brujo", "curandero" o " maestro", que se encargará del
enfermo, paciente, turista o visitante. La partida hacia los caseríos de
Salalá, o San Antonio es en horario nocturno o de madrugada, según se
haya convenido. Si el viaje es en la madrugada dentro de dos horas se
encuentran en los lugares mencionados para ser de inmediato, trasladados
"a grupa de mula o caballo" hacia las lagunas para el baño y
florecimiento.
El camino de herradura sigue las
sinuosidades de la cordillera. Si la época no ha sido lluviosa, el viaje
de tres a cuatro horas, puede ser normal, de lo contrario, la mula o el
caballo nos darán una muestra de destreza. Durante el tránsito se
observa la rica floresta de la cordillera, cañadas, invernas, y hasta el
páramo que nos baña nuestra piel, nos brinda una deliciosa sensación.
Estas son las experiencias más gratificantes en este viaje.
Es de mencionar que el ingreso a las
Lagunas, se hace en compañía del "brujo", quien tiene la facultad o el
permiso de las lagunas para ingresar a ellas. Después del florecimiento,
se regresa en el mismo medio de transporte hacia el caserío o campiña
donde reside el "brujo" que normalmente sucede entre las cuatro o cinco
de la tarde, procediendo a descansar para "la mesada" de la noche y que
es la parte complementaria al baño de la mañana.
EL
ACTO CEREMONIAL
El acto ceremonial , tiene dos partes, el
baño y florecimiento en las propias aguas, para lo cual "el brujo"
procede a ubicar en una parte de la orilla, sus aparejos que constan de
piedras sagradas, artes metálicos, conchas, espadas, etc, que sirven
para el florecimiento de los enfermos o visitantes. Después del baño, se
realiza un acto de limpieza de todos los males del cuerpo y del alma,
utilizando una daga o espada, procediendo el visitante a saltar y
despercudirse de los males aires que lo aquejan.
En el baño se recomienda que se se haga
por reiteradas oportunidades, con la finalidad que el efecto sea mayor.
En una primera vez, el agua es gélida que contrasta con el medio
ambiente, pero al salir, el frío que puede acobardar a ciertos
visitantes se aleja y más bien existe una sensación de calor y de nuevas
energías que ingresan al cuerpo.
De igual manera, para la limpieza, los
curanderos recomiendan que el visitante, realice movimientos que
extraigan los malos vientos, repitiendo mentalmente todos los deseos que
lo hayan llevado hacia los 4 mil metros de altura.
Singular e inigualable es la experiencia
que vive alguien que visita las Lagunas de las Huaringas, uno por el
hermoso paisaje que se observa que nos sumerge en un mundo alejado de
toda contaminación de tal manera que incluso hasta el aroma que se
respira es de una naturaleza diferente a las vivencias de contaminación
de las urbes.
El retorno hacia el caserío o campiña
donde vive "el brujo", se inicia a partir de las dos o tres de la tarde,
para llegar al lugar aproximadamente a las seis de la tarde, descansar y
prepararse para la segunda parte del ceremonial.
En la noche, se realiza "la mesa", y que
se le conoce así, por la distribución que se hace de todos los bienes
que usa el "brujo". Espadas, conchas, piedras preciosas, metales, varas
de membrillo, tabaco, se conjugan con los perfumes, azúcar blanca,
limas, que debe llevar el interesado. A decir de los "maestros", cuanto
mayor cantidad de perfumes se lleve es mucho mejor, para el acto de
florecimiento.
Al iniciarse la ceremonia, "el brujo",
reza según oraciones que sólo él conoce y que forma parte de los
misterios del rito. Posteriormente consume el San Pedro o "huachuma" que
es un alucinógeno que permite ingresar en trance. Ya en trance el
"brujo" llama a cada uno de los participantes y formula preguntas, da a
conocer sus videncias, según los factores que hayan influido en el
paciente para ponerle trabas en su éxito personal o familiar.
También se realiza la limpieza con varas
de membrillo y de metal, repitiéndose el rito de las lagunas. En la
"mesa" también se consume la "huachuma" y se "shinga" el tabaco como
parte de la limpieza del cuerpo y del alma. Al "shingar" por las fosas
nasales, el alcohol mezclado con tabaco cruza las vías nasales causando
vómito, recomendable, según los "brujos" para que salgan todas las
impurezas del cuerpo.
Las labores del "maestro" son alternadas
por un ayudante, que realiza normalmente limpias de los asistentes.
Excepto que se contrate a un "maestro" en exclusividad, normalmente
estas mesas se realizan con diez, veinte o más personas lo que demanda
más ayudantes.
Ciertos "brujos" realizan sus ritos
ceremoniales en sus viviendas y al culminar el acto prefieren recibir
los primeros rayos solares para levantar "la mesa".
EL
RETORNO DE LAS LAGUNAS
Culminado el rito, se procede a desayunar
comida sin ningún tipo de condimentos, actitud que debe mantenerse por
uno o dos días seguidos. El baño con agua diferente, debe hacerse en
igual tiempo con la finalidad de evitar se salga el efecto de los
florecimientos.
El retorno es más fácil que la "subida".
Hasta los lugares que he mencionado, el viaje se realiza en unidades
móviles motorizadas. Para las lagunas se utiliza mulas o caballos, los
cuales con muestra de destreza y pericia bordean los caminos más
difíciles, que es otro hecho envidiable. Los guías, si ascienden y
descienden el difícil camino, demostrando una admirable armonía con el
medio ambiente en el cual residen.
Se llega a las dos o tres de la tarde
nuevamente a la ciudad de Huancabamba, para proceder a retornar al lugar
de origen. Quienes hemos visitado este lugar podemos dar fe, que es una
experiencia inigualable. La armonía que existe entre la naturaleza y sus
gentes, el paisaje que se muestra lejano y cercano, con sus múltiples
colores, el amanecer andino, con el desplazar de sus nubes y el
desvelamiento de un sol, que aún en el día se esconde y aparece,
causando una hermosa emoción.
Si usted desea visitar las Huaringas,
concurra pero vaya con fe y respeto a las costumbres y tradiciones que
se guardan celosamente a través de los siglos. Es la mejor garantía de
hacer placentera su experiencia de viajero. Tome fotos, muchas fotos,
pero lleve una cámara fotográfica adecuada, si es profesional bien, si
es digital mejor, pero no se pierda esta magnífica oportunidad de
retratar esos espacios naturales que parece ser que no existen, pero que
cruzando la cordillera piurana están allí, para recordarnos que el edén
es terrenal.
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