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Autor de letra: Néstor S. Martos
Música: Wilfredo Obando
Huancabamba, mi
tierra querida
Dios te dio
bendiciones sin fin,
y por eso tus hijos
vivimos
orgullosos y ufanos
de tí.
Centinelas de piedra
te guardan:
Pariacaca, al
oriente, un rubí
frente al Güitiligun
majestuoso
que se yergue en
opuesto confín.
Huancabamba, mi
tierra querida
donde es plácido
siempre vivir
primavera sin
término tienes
y tu cielo es regalo
de añil
Desde el Shimbe
bajando tu río
homenaje te viene a
rendir
reverdece tu linda
campiña
cuando pasan las
lluvias de Abril.
Huancabamba, mi
tierra querida
Dios te dio
bendiciones sin fin
y por eso tus hijos
vivimos
orgullosos y ufanos
de tí. |